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Comprar avión en otro país de Europa: oportunidades y trampas legales

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Llega un momento en que el mercado nacional se te queda pequeño. Has mirado todos los anuncios, has hablado con medio aeroclub y sigues sin encontrar ese avión que encaje en tu presupuesto, en tu operativa y en tu lista de caprichos. Entonces haces lo que hace todo el mundo: abres los buscadores internacionales y empiezas a mirar aviones en Alemania, Francia, Italia, Países Bajos, Reino Unido… y la cosa cambia.

Más oferta. Más modelos. Mejor equipados. A veces, precios más bajos. Y de repente la idea parece lógica:

“Si compro el avión en otro país de Europa, salgo ganando”.

Puede ser cierto. También puede ser la forma más rápida de meterte en un lío de papeles, IVA, registro y normativa que convierta la “ganga” en un pozo sin fondo.

Vamos a ver, con calma y sin dramatismos, qué oportunidades reales hay al comprar un avión en otro país de Europa y cuáles son las trampas legales y administrativas que hay que tener controladas antes de poner un euro en la mesa.


Por qué tiene sentido mirar aviones fuera de tu país

Antes de hablar de problemas, hay que ser justos: salir fuera tiene ventajas claras.

Algunas de las más habituales:

Más oferta y más variedad
Hay países con muchísima más cultura de aviación general, más aeroclubs, más propietarios y más rotación de flota. Eso se nota:
• más unidades del modelo que buscas,
• más configuraciones,
• más rangos de precio.

Equipamiento mejor para el mismo modelo
En mercados con más competencia encuentras el mismo avión que ves aquí, pero con:
• aviónica más moderna,
• interior cuidado,
• historial de mantenimiento muy completo,
• y, a veces, más extras (AP, calefacción, TKS, etc.).

Diferencias de precio
No siempre, pero a menudo hay países donde ciertos modelos están más baratos que en el tuyo por pura oferta y demanda. O al revés: el modelo que aquí casi no se ve, allí es “uno más” y los precios son más razonables.

Entornos de mantenimiento y operación distintos
Un avión basado toda su vida en un hangar seco del centro de Europa puede tener menos corrosión que uno que ha dormido siempre al aire libre cerca del mar.
Y una flota con buena cultura de mantenimiento (CAO/CAMO serias, talleres competentes) suele dejar aviones mejor cuidados.

Si te quedas solo en esta parte de la foto, salir fuera parece un no-brainer. El problema es que el avión no viaja solo: se trae encima la ley del país de origen, el registro, la fiscalidad y la burocracia. Ahí es donde hay que entrar con bisturí.


Europa, Unión Europea, EASA… no es todo lo mismo

Mucha gente mezcla “Europa”, “Unión Europea” y “EASA” como si fueran sinónimos, y no lo son. Entender esta diferencia básica te ahorra muchos malentendidos.

Unión Europea (UE)
Bloque económico y aduanero. Lo que te interesa aquí: dentro de la UE, en principio, no hay aduanas internas ni aranceles. El tema clave pasa a ser el IVA y cómo se documenta la operación.

EASA / AESA
La European Union Aviation Safety Agency y, en España, AESA. Regulan la parte de seguridad aérea, certificación, operaciones y mantenimiento.
Hay países que aplican normativa EASA aunque no estén en la UE (casos como Noruega o Suiza para ciertos aspectos).

Europa geográfica
Incluye países que ya no están en la UE (Reino Unido) o que nunca han estado. Aquí entran ya aduanas, importaciones y reglas diferentes.

Cuando hablas de comprar un avión en otro país de Europa, legalmente no es lo mismo:

• Comprar un avión en Francia, Alemania o Italia (UE + EASA).
• Comprar en Suiza o Noruega (no UE, pero con alineación EASA en parte).
• Comprar en Reino Unido o países de fuera de la UE: ahí ya estás en escenario importación.

Cuanto más te alejas del combo UE + EASA, más papeleo de aduanas, IVA de importación, certificados de exportación y convalidaciones vas a tener en la mesa.


Oportunidades reales de comprar en otro país europeo

Más allá del catálogo bonito, hay oportunidades muy concretas cuando cruzas fronteras.

Aprovechar mercados con más oferta de ese modelo

Hay modelos que en tu país casi no se ven, pero en Alemania o en Francia son el pan de cada día. Eso implica:

• más unidades donde elegir,
• más “historial” conocido de problemas típicos,
• más talleres que conocen el modelo.

Cuando un país ha operado masivamente un modelo (por ejemplo, flotas de escuela, aeroclubs grandes, etc.), tiendes a encontrar:

• aviones bien mantenidos,
• con documentación más profesional,
• y con precios más competitivos porque hay mercado real, no pieza rara.

Saltar de avión “pelado” a avión bien equipado sin multiplicar presupuesto

En muchos países del norte de Europa se ha invertido mucho en:

• glass cockpit,
• autopilots decentes,
• mejoras de seguridad (traffic, weather, etc.).

Eso hace que, para el mismo modelo y año, salga más a cuenta traer un avión ya equipado de fuera que:

• comprar uno sencillo aquí,
• y gastarte luego un dineral en upgrades certificados, STC, ingeniería y mano de obra.

Si haces números de verdad, muchas veces el avión mejor equipado fuera sale más barato que “tunear” uno local.

Acceder a historias “limpias” y flotas bien documentadas

En ciertos mercados es más habitual:

• llevar los logbooks al día,
• tener trazabilidad clara de AD, SB y modificaciones,
• operar bajo estructuras de CAO/CAMO serias.

No es que en tu país no se haga, pero la cultura de documentación cambia. Y eso, en una due diligence, se nota: menos sorpresas, menos lagunas y más confianza en lo que ves.


Trampas legales y administrativas que te pueden arruinar la jugada

Ahora viene la otra cara de la moneda. Donde mucha gente se confía es en pensar: “como es Europa, será todo coser y cantar”. No exactamente.

Titularidad, cargas y contratos: lo que no se ve a simple vista

Lo primero que hay que aclarar siempre es quién es realmente el dueño del avión.

Posibles problemas:

• El avión está a nombre de una empresa de leasing o de una financiera, y el vendedor es solo operador.
• Existen cargas, embargos o reservas de dominio anotadas en el registro del país de origen.
• Hay socios, herederos o terceros con derechos sobre la aeronave.

No basta con que el vendedor te diga “el avión es mío”. Hay que:

• revisar el registro aeronáutico del país,
• comprobar si hay hipotecas, embargos o anotaciones,
• y dejar muy claro en contrato que compras libre de cargas.

En cuanto al contrato, cuidado con:

• la ley aplicable (muchas veces será la del país del vendedor),
• el idioma oficial (si discutes algo, lo que manda es la versión en esa lengua),
• las cláusulas de limitación de responsabilidad o renuncias muy agresivas.

Firmar una “plantilla” que te pasan en alemán, inglés o francés sin que nadie de tu lado la revise es, básicamente, jugar a la ruleta.

Registro, matrícula y certificado de aeronavegabilidad

Compras un avión con matrícula extranjera. Ahora hay que decidir:

• ¿Lo mantienes en ese registro?
• ¿Lo pasas a matrícula española u otra matrícula EASA?
• ¿Lo compras en UK o país no EASA y lo traes a un registro EASA?

Cada opción tiene implicaciones:

Mantenerlo en el registro de origen
Puede ser posible, pero tendrás que ver si tu uso (privado, comercial, escuela, alquiler…) encaja con las normas de ese país y con lo que permite AESA en España.
También tendrás que coordinar mantenimiento, ARC e inspecciones con la autoridad de origen y posiblemente con una CAO/CAMO de allí.

Transferirlo a matrícula española o de otro país EASA
Necesitas:
• que el país de origen emita un certificado de exportación o de deregistro,
• que la autoridad de destino (AESA u otra) acepte el historial y emita certificado de aeronavegabilidad / ARC,
• y que la aeronave cumpla con los requisitos de la nueva autoridad (modificaciones, manuales, etc.).

Según el modelo, la edad del avión y lo “exótica” que sea su configuración, este proceso puede ser un trámite razonable… o un festival de requerimientos, informes y pequeñas modificaciones.

Si compras en un país que ya no está en el marco EASA (caso Reino Unido), hay que mirar con lupa:

• cómo reconoce AESA ese certificado de tipo,
• qué documentación te va a pedir para emitir un certificado en EASA,
• y si va a exigirte que pases por un proceso de validación más o menos profundo.

IVA y fiscalidad: el clásico “V.A.T. paid” que puede engañar

El tema fiscal es probablemente donde más se mezclan medias verdades.

Algunas ideas básicas (hablando en general, no es asesoramiento fiscal):

• Si compras dentro de la UE, en principio no hay aranceles. Pero el IVA puede jugar de varias formas según:
• si compras como empresa o como particular,
• si el vendedor es empresa o particular,
• si el avión es nuevo o usado,
• si hay inversión del sujeto pasivo en juego.

• Ver “VAT paid” en un anuncio significa, en teoría, que ese avión ya ha tributado el IVA en algún momento y está “limpio” a efectos de futuros movimientos dentro de la UE.
En la práctica, hay que pedir pruebas:
• facturas originales,
• justificantes de importación si vino de fuera en su día,
• documentación que soporte esa afirmación.

• Si compras desde un país fuera de la UE (o desde un país que ha salido de la UE), tocará tramitar importación:
• declaración en aduanas,
• pago del IVA de importación,
• posibles aranceles (según el caso y el tipo de aeronave).

Además, hay diferencias importantes entre:

• comprar a título privado (como persona física),
• comprar a través de una empresa,
• o comprar desde una ATO, aeroclub u operador comercial.

Cada caso tiene su película. La conclusión práctica: no des por hecho que por ser “Europa” no hay lío de IVA. Y mucho menos si el avión ha tenido vidas anteriores en países fuera de la UE.

Importar desde fuera de la UE “por Europa” sin cerrar bien el círculo

Caso muy típico: avión comprado en Estados Unidos, importado en su día a un país de la UE o del entorno, ahora en venta en Alemania, Países Bajos o donde sea.

En el anuncio pone “EU VAT paid” y el propietario actual lo afirma de buena fe… pero:

• el avión puede haber entrado en su día en un régimen aduanero especial,
• puede haber sido importado con condiciones que ahora han cambiado,
• o puede que la documentación de esa importación esté perdida o incompleta.

Si tú eres el siguiente comprador y Hacienda, en tu país, no ve claro ese “VAT paid”, la conversación va a ser contigo, no con el propietario anterior. Por eso, otra vez, la due diligence documental es tan importante como la inspección técnica.

El ferry flight y los seguros: quién asume el riesgo

Otra trampa silenciosa: el vuelo de traslado (ferry flight) desde el país de origen al tuyo.

Preguntas incómodas que hay que dejar claras:

• ¿Quién es el propietario legal en el momento del ferry, tú o el vendedor?
• ¿La aeronave está asegurada adecuadamente durante ese vuelo?
• ¿Quién contrata al piloto ferry y bajo qué condiciones?
• ¿Qué pasa si algo sale mal en ese vuelo (incidente, daño, AOG en mitad de Europa…)?

Lo sano suele ser que:

• haya un contrato claro que detalle cuándo se transmite la propiedad y el riesgo,
• el ferry se haga con seguro adecuado y pilotos que conozcan el tipo,
• y que la operación esté coordinada con la autoridad si hay cambios de registro en medio.

Lo que no quieres es un escenario en el que ya has pagado, el avión está a medio camino, pasa algo, y nadie sabe muy bien de quién es, quién lo cubre y quién decide qué se hace.


Documentación mínima que deberías revisar antes de pagar un avión fuera

Más allá de la inspección técnica, al comprar un avión en otro país de Europa deberías tener una lista de papeles “no negociables”. Algunos de ellos:

• Certificado de matriculación y de aeronavegabilidad (o equivalente) en vigor.
• Logbooks completos: célula, motor(es), hélice(s) y grandes modificaciones.
• Historial de AD y SB aplicables, marcando cuáles están cumplidos y cuándo.
• Certificados de overhaul de motor y hélice, si aplica.
• Documentación de modificaciones (STC, aviónica instalada, cambios estructurales).
• Evidencias de IVA (facturas, documentos de importación, etc.), especialmente si el avión viene originalmente de fuera de la UE.
• Certificados de deregistro/exportación si vas a cambiar de matrícula.

Y, por supuesto, un contrato de compraventa que no sea un folio con dos firmas y “vendo como está”. Un mínimo de seriedad en:

• descripción de la aeronave,
• estado en que se entrega,
• condiciones suspensivas (precompra satisfactoria, obtención de certificados…),
• ley aplicable y resolución de conflictos,

marca mucho la diferencia cuando algo no sale como se esperaba.


Diferencias prácticas entre comprar en la UE y en países como Reino Unido o Suiza

Aunque hablemos de “Europa”, comprar en:

• Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, etc. (UE + EASA)

no es lo mismo que comprar en:

• Reino Unido, Suiza u otros países no UE, aunque estén cerca y “todo el mundo lo haga”.

Algunos matices:

• En la UE, el foco está en IVA y, dentro del marco EASA, la transferencia de registro suele ser más directa (aunque no siempre fácil).
• En Reino Unido (desde el Brexit), estás en una operación de importación si te traes el avión a la UE: aduanas, IVA de importación, reconocimiento de certificados…
• En Suiza y otros no UE, también hay aduanas e IVA de importación, aunque haya alineación parcial en normativa técnica.

Eso no significa que sea mala idea comprar allí, pero sí que:

• los costes y tiempos de importación hay que meterlos en el Excel desde el principio,
• la parte de reconocimiento del certificado por parte de AESA/EASA hay que revisarla antes de cerrar el trato,
• y conviene tener profesionales que estén acostumbrados a ese tipo de operaciones.


Cuándo tiene sentido buscar fuera… y cuándo no compensa

Comprar un avión en otro país de Europa no es una religión, es una decisión económica y operacional. Hay casos donde tiene muchísimo sentido:

• Buscas un modelo concreto que en tu país casi no existe, pero en otro mercado hay decenas en venta.
• Necesitas un nivel de equipamiento (aviónica, TKS, etc.) que aquí es raro o disparatadamente caro.
• Estás dispuesto a hacer una due diligence seria (técnica y legal) y a trabajar con profesionales en la operación.
• Tu uso es claro y la normativa del país de destino lo admite sin malabarismos.

Y hay situaciones donde, sinceramente, no compensa:

• Presupuesto muy limitado y nula tolerancia a sorpresas de IVA, aduanas o certificados.
• Uso “a medias” (un poco escuela, un poco alquiler, un poco privado) sin tener claro cómo encaja en la normativa.
• Cero ganas de manejar documentación en otro idioma, contratos bajo otra ley y coordinación entre autoridades.
• Falta total de prisa: si no hay urgencia, a veces es mejor esperar a que salga algo adecuado aquí que precipitarse fuera.


Comprar un avión en otro país de Europa puede ser una de las mejores decisiones económicas que tomes… o una fuente de dolores de cabeza administrativos durante años. La diferencia casi nunca está en el avión en sí, sino en cómo preparas la operación: qué revisas, qué preguntas haces, qué documentos exiges y con quién te rodeas. Un buen precompra técnico es obligatorio, pero cuando cruzas fronteras, el “precompra legal y fiscal” es igual de importante. Si solo miras el aparato y el precio, te falta la mitad de la película; si entiendes también el registro, el IVA, los certificados y los tiempos de cada autoridad, entonces sí estás en posición de aprovechar de verdad las oportunidades que hay fuera sin caer en las trampas.