TIR: La Tasa Interna de Retorno Explicada con Peras y Manzanas
En algún momento habrás oído hablar de la Tasa Interna de Retorno (TIR) y quizá te haya sonado a “esto es para financieros”. Pero la TIR es, en realidad, una herramienta muy práctica para cualquier empresario, emprendedor o directivo que tenga que decidir en qué merece la pena invertir.
Aquí te la explico con peras y manzanas: qué es, por qué importa, cómo calcularla en Excel y cómo interpretarla sin volverte loco con fórmulas.
¿Qué es la TIR?
La Tasa Interna de Retorno (TIR) es una medida de rentabilidad que indica el rendimiento anual medio de una inversión o proyecto.
Imagina que prestas 100 € y, al cabo de un año, te devuelven 110 €. Has ganado un 10%. En un caso así, la TIR sería ese 10%.
Ahora piensa en un proyecto empresarial donde inviertes una cantidad inicial y recuperas el dinero poco a poco durante varios años. La TIR te ayuda a responder: “¿Qué rentabilidad anual promedio estoy obteniendo teniendo en cuenta todos los cobros y pagos del proyecto?”
¿Por qué es importante?
Porque te ayuda a contestar preguntas clave:
- ¿Vale la pena este proyecto frente a otros?
- ¿Supera la rentabilidad mínima que espero como empresa?
- ¿Estoy usando bien el dinero de la compañía?
En el mundo real los recursos son limitados (dinero, tiempo, equipo). Si tienes que elegir entre varias opciones, necesitas un criterio comparable. La TIR te da una medida en porcentaje para comparar proyectos con diferentes duraciones y flujos de caja.
Ejemplo práctico: una frutería 🍎🍐
Imagina que tienes una frutería y estás evaluando dos proyectos:
- Proyecto A: comprar una nevera industrial por 1.000 €. Te permitirá vender más fruta fresca y ganar 400 € extra al año durante 3 años.
- Proyecto B: instalar una máquina de zumo automática, también por 1.000 €, que genera 300 € al año durante 5 años.
Ambos proyectos recuperan la inversión inicial, pero la TIR del Proyecto A será mayor porque recuperas el dinero más rápido y en menos tiempo. Eso lo hace más atractivo si lo que te importa es la rentabilidad anual.
Cómo se calcula (sin fórmulas complicadas)
La fórmula matemática existe, pero no necesitas memorizarla. Puedes calcular la TIR con Excel o Google Sheets.
En Excel, escribes los flujos de caja de cada año (la inversión inicial como número negativo y los ingresos como positivos) y usas la función:
=TIR(...)
Ejemplo de flujos:
| Año | Flujo de caja (€) |
|---|---|
| 0 | -1000 |
| 1 | 400 |
| 2 | 400 |
| 3 | 400 |
Cómo interpretar la TIR
- Si la TIR es mayor que tu coste de capital (o tu rentabilidad mínima esperada), el proyecto crea valor.
- Si la TIR es igual, prácticamente solo recuperas lo invertido.
- Si la TIR es menor, el proyecto no compensa y destruye valor.
TIR vs. otras métricas financieras
TIR vs. VAN (Valor Actual Neto)
- La TIR te da un porcentaje.
- El VAN te dice cuánto valor generas en euros.
Se complementan. Una TIR alta con un VAN muy bajo puede no justificar el esfuerzo (y al revés).
TIR vs. ROI (Retorno sobre la inversión)
El ROI suele ser más simple, pero no tiene en cuenta el tiempo. La TIR sí lo considera, por eso es más útil cuando los flujos de dinero ocurren a lo largo de varios años.
Limitaciones de la TIR
La TIR es útil, pero tiene límites:
- Supone que las ganancias se reinvierten al mismo porcentaje de TIR (poco realista).
- Si hay flujos de caja negativos intermedios, puede dar más de una solución.
- Un proyecto con mayor TIR puede aportar menos valor total que otro con menor TIR pero mayor VAN.
Por eso conviene usarla junto con otras métricas, no como única brújula.
Cuándo usar la TIR en tu empresa
- Para evaluar inversiones: maquinaria, expansión, nuevos productos.
- Para priorizar proyectos internos según rentabilidad estimada.
- Para comparar alternativas con distintos plazos.
- Para justificar decisiones ante socios o inversores con datos claros.
La TIR no es un número reservado a expertos. Es una forma simple de ponerle “un porcentaje anual” a tus decisiones. Y si vas a invertir, saberlo marca la diferencia.
La próxima vez que evalúes una inversión, pregúntate: ¿cuál es su TIR? Porque invertir sin mirarlo es como conducir sin mapa.